Más allá de teta-colecho-porteo

En esta sociedad, cuando decides ir a contracorriente, te llueven ostias por todos lados. Pero, pasado un tiempo, pasan de ti. Eres la rarita, la oveja negra o, como me solía llamar mi madre, la chica de la luna.
Si eso que haces, lo hacen muchos más, al principio os ignoran, luego os critican y, finalmente, te atacan. Ahora mismo, la crianza respetuosa está en la última fase: el ataque.

La verdad es que para las burradas que se están diciendo, quienes queremos contar nuestras experiencias, quienes pretenden divulgarlas... estamos siendo bastante pasotas. Yo tengo un mantra: "Sí, atácame. Si te pica es que lo hago bien".

Aún así, no quiero dejar de sumarme a aclarar algunos puntos. Quiero que, si un padre, una madre, unos abuelos, buscan en "crianza respetuosa" encuentren algo más que mentiras malintencionadas.
Dicho esto, vayamos por partes:

No es lo mismo crianza que educación
No, no es lo mismo. Según la RAE, crianza es el acto de amamantar. La duración de la lactancia. Dicho así, parece que las madres que dan bibe no crían y sí que lo hacen (Por cierto, por muy proteta que yo sea, las madres de biberón se merecen el mismo respeto y la misma admiración. Solo por el hecho de ser mujeres y haber tomado una decisión libremente)
Así pues y si nos limitamos a esa definición, el resto de los aspectos de la crianza no entrarían dentro de la misma... pero la RAE no es precisamente liberal. Así que vamos a perdonarles.

La educación, por contra y según el mismo organismo, es la acción y el efecto de educar. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y jóvenes. Y como os expliqué el otro día, hay distintos estilos educativos.
Recordemos, la educación empieza en casa. En el colegio se enseñan conocimientos y valores. Pero los estos últimos vienen de casa.

Y aunque no son lo mismo, van de la mano
Una crianza respetuosa va de la mano de una educación respetuosa. Así, aquellos padres que saben cómo va a evolucionar su hijo, cuáles serán las etapas y los hitos... y respetan el ritmo de cada uno de ellos, tienen más probabilidades que eduquen de forma asertiva. Que la filosofía o los métodos que empleen, comulguen con el respeto (sí, vamos a hablar de Waldorf, Montessori... os voy a dar mucho la murga waaaahahahahaha)

La crianza con apego
De lo que más se habla dentro de la crianza respetuosa, es de la crianza con apego. Ésta se basa en la teoría del apego de Bowlby que viene a resumirse en que un fuerte enlace emocional con los padres durante la infancia, también conocido como apego seguro, es precursor del desarrollo de una personalidad segura e independiente. Defendiendo que los padres sean cariñosos, respetuosos y se armen de paciencia; para que así, sus hijos crezcan sanos emocionalmente y sean adultos con una personalidad que les ayude a lidiar con la frustración y los retos que se encuentren en la vida.

No sólo se trata de teta-colecho-porteo. Algo a lo que recurren muchos artículos malintencionados. Insisto, hay familias que crían con apego, que son respetuosos... y ni se ha dado teta, ni se colecha, ni se portea.
Hay otros puntos: prepararse para el embarazo y la crianza, atender las necesidades de los hijos y hacerlo con amor y respeto, equilibrio familiar...
Pero esos puntos no los han querido reflejar... o no les ha interesado.

Al final, la crianza con apego, simplemente es criar como nos sale instintivamente. Ni más ni menos.

Mi marido también cría con respeto
Una de las burradas más recurrentes en estos artículos es criticar esta crianza porque recae, de manera intensa, en la mujer. Pues bien, mi marido se ha implicado desde el minuto uno. Al fin y al cabo, es nuestro hijo. Nuestro proyecto de vida. Él pensaba que sólo se podía educar de forma autoritaria hasta que le mostré que no. De hecho, una de las cosas más bonitas que me ha dicho es, precisamente, eso: "No sabía que se podía criar tan bonito hasta que tú me enseñaste".
En realidad, nos enseña Àlex, pero bueno.

Las decisiones las tomamos juntos y aunque se nos ha criticado y juzgado, la que se ha llevado el aluvión de comentarios he sido yo. Es lo que se conoce como mum shaming (avergonzar a la madre) un tipo de micromachismo bastante extendido y que lo ejercen, precisamente, mujeres que son madres.

Pongamos algunos ejemplos:
El colecho, en realidad, lo sugirió mi marido. Mi hijo tiene una preciosa cuna y una minicuna que mi amiga Paula, muy generosa, nos prestó y que mi hijo usaba en contadas ocasiones.
Una noche, para amamantarlo lo metí en la cama porque estaba muy cansada para levantarme, le dije a mi marido que me despertara cuando terminase. Amanecimos los tres juntos. Fue la primera noche que dormimos del tirón.
Mi marido, al ver que todos dormíamos más y mejor, dijo: "Y si dormimos todos juntos?"
Nuestro error fue decirlo.
A él no le han dicho nada nunca. Imaginad a mí.

El tema del porteo también ha traído cola. Nosotros decidimos usar esa forma de transporte, entre otras razones, porque lo consideramos más sostenible y, por supuesto, más beneficioso para nuestro hijo.
De hecho, lo recomiendan los fisioterapeutas. Ya os contaré nuestras experiencias porteando.
Pero, en resumen, cuando mi marido porteaba (al principio, usábamos un fular) todo eran "oh, qué ternura", "donde mejor van es ahí"...
Por contra, yo me he llevado perlas como "ya verás cuando coja mamitis", "ahí se va a asfixiar", "dónde lo dejarás cuando vengas a mi casa"... Este último le sentó como una patada en los huevos a mi marido.

Y el tema de la teta... bueno, los padres no dan teta. La teta es el tema que más ampollas levanta. La de guerras que se libran entre teta-bibe, la de burradas que debemos escuchar/presenciar... Y como esto necesita una entrada en exclusiva, lo dejamos aquí.

Más allá de la crianza con apego
La crianza con apego es solo UNA forma de crianza respetuosa. Basada en una teoría. Muchos son los que han criado de forma respetuosa y, cuando lo hicieron, no había nombre. Sólo amor y respeto. Instinto. Lo que salía de la patata.
Tildar de moda al respeto me resulta bastante preocupante.
Por otro lado, no sé si ya os ha llegado, pero ya empieza a escucharse el método RIE (otro tipo de crianza respetuosa) y que va a sonar mucho en breve (más que nada porque lo usa Penelope Cruz) Ese método sí será alabado, ese sí será molón... ¿o no? Ese método, por cierto, lo usó mi vecina hace 18 años con su hija. Ella lo llama "sentido común".

Llamada a la reflexión
¿Queréis saber qué conclusiones sacamos cuando hablamos de los que atacan la crianza respetuosa? Hace poco, una buena amiga me dijo que tenía la sensación, cuando hablaba de lo que hacía, que las otras madres se sentían atacadas, algunas, incluso, se sentían culpables.
Nada más lejos de la realidad.
Cuando unos padres respetuosos cuentan sus experiencias lo hacen por la misma razón que los padres tradicionales: desahogo, búsqueda de comprensión, apoyo...
Al final, suele pasar, que como hemos hecho siempre (desde que vivíamos en cavernas) nos juntamos con aquellos que están en nuestra línea de crianza/educativa. Algunos se sumarán y otros se quedarán en el camino. Pero no dejes, jamás, de escuchar a tu instinto. Ese no falla.
Recordad que los miembros de una tribu deben de sumar, no restar (consejo que me dio Irene de La tribu de mami)

Y hasta aquí este caos de entrada.

Nota: Usaré mucho la palabra tribu. Para mí, la tribu es la familia que escoges. Esos amigos que conoces en preparación al parto, esos que están contigo en los talleres de lactancia (y aguantaron esas lágrimas el primer día que fuiste con tu bebé). Mi tribu eres tú.

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