El "no" de las niñas (y de los niños)

Que me disculpe Moratín por cambiar el título de su obra...

Cuando nuestro peque se acerca a los 2 años, llega la etapa del "no". En realidad, yo la considero una subetapa, porque la englobo dentro de la fase egocéntrica y por tanto NORMAL del desarrollo de los peques.
Un día, sin más, empieza a decir que "no" o, si no habla, niega con la cabeza (incluso con el dedo índice) y TODO es NO.
La diferencia está en cómo se lo toman sus padres.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que los niños no dicen que "no" por fastidiar. No. Un peque de 2 años no se pasa el día pensando: "A ver qué puedo hacer para tocarle la moral a papá y a mamá... Ya está, voy a decirle a todo que "no"".
¿De verdad alguien piensa eso? No respondáis, era retórica. Sí, por triste que parezca, hay padres (y abuelos y demás expertos) que creen, egocéntricos ellos, que los peques son discípulos del mismo Maquiavelo y que en lo único que piensan es en cómo jod***e la tarde a sus papis.

El peque, que acaba de descubrir que el "no" no es monopolio de los mayores, ejercita su derecho a la negativa. Pone en práctica, bucea en su interior descubriendo el niño que es y se enfada, y sufre secuestros de la amigdala (vulgarmente conocido como rabieta)... Descubre los límites. Los suyos y los nuestros.

Por eso jamás nos deberíamos enfadar ante el "no". Todo lo contrario, deberíamos aprender a decir que "no" como ellos. Sin sentirnos mal, ni culpables... Algunos adultos nos cuesta decir que "no" porque cortaron esa etapa, la anularon... Y si no lo hubiesen hecho, muchas mujeres no se sentirían tan mal cuando dicen "no" y los hombres aceptarían un "no" por respuesta.

Cuando lleguemos a esta etapa,

  1. Paciencia. La base, el pilar de la educación. Los cimientos.
  2. Hablad con vuestra pareja y fijad los límites. Los límites deben ser pocos, claros y acordes a su edad. Todos en casa deberíamos cumplir los límites, por cierto. 
  3. Recordemos que una buena base de los límites: seguridad, salud, respeto.
  4. Siempre que se pueda (releed la frase de arriba) podemos ofrecer alternativas.
  5. Si el peque ya habla, cuando diga "no", preguntadle "¿por qué no?". Quizá su respuesta sea más lógica que tu petición/orden. 
  6. Si su lógica es aplastante... NO pasa nada por ceder. La crianza respetuosa va de eso. El respeto es bidireccional y funciona en ambos sentidos: padres a hijos, hijos a padres. Si cedemos de vez en cuando, nuestros hijos aprenderán a ceder de vez en cuando... y a defender con todas sus fuerzas lo que crean justo (y si se equivocan... NO pasa nada)


Por último, dos cosas. Dejemos de decir tantas veces "no". Parece que entre adultos nos cuesta la vida negarnos a algo, pero con nuestros hijos el "no" campa a sus anchas.
Cambiemos el "Si terminas esto...", por un "Cuando termines...". La primera frase suena a amenaza, la segunda crea una secuencia de hechos. ¡Cuánto cambia una palabrita de na!

Cada etapa es básica y fundamental en su desarrollo. Recordemos que nosotros somos los adultos, somos sus guías... llevemos a los peques por la senda del respeto, de la autonomía, de la fuerte autoestima. Son momentos duros que nos ponen a prueba, pero a largo plazo serán hombres y mujeres independientes, respetuosos, asertivos y con las herramientas necesarias para enfrentarse a los obstáculos... Y serán capaces de decir "no" sin sentirse mal ;)

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